Crear tiempo: 09 ,23 ,2024
En verano, el aumento de las temperaturas y las mayores precipitaciones dificultan la producción lechera. Las altas temperaturas y la humedad pueden provocar fácilmente estrés por calor en las vacas lecheras, lo que reduce las funciones de múltiples sistemas como la lactancia, la reproducción, la inmunidad y la digestión, lo que genera pérdidas económicas significativas. Se recomienda gestionar la alimentación de las vacas lecheras durante el verano desde los siguientes aspectos.
Primero, aumente la proporción de concentrado y reduzca la cantidad de forraje para proporcionar más energía y nutrientes. En segundo lugar, reduzca la cantidad de alimento habitual y aumente el alimento de alta calidad, como soja y forraje de primera calidad, incrementando adecuadamente el contenido de proteínas, minerales y vitaminas en la ración.
Consejo: Durante la temporada de altas temperaturas, mezclar un 0,5 % de bicarbonato de sodio en la dieta es beneficioso para la digestión y absorción de celulosa, promoviendo el aumento de peso en el ganado vacuno de carne.
Intente alimentar durante las horas más frescas, como a primera hora de la mañana (antes de las 9 a. m.) o al final de la tarde (después de las 8 p. m.) para evitar los períodos de alta temperatura. Aumente la frecuencia de alimentación y complemente con alimentación nocturna. Se sugiere que la cantidad de alimento nocturno represente más del 60 % de la dieta diaria en verano para compensar la ingesta insuficiente causada por la anorexia inducida por el calor en las vacas lecheras.
Para establos semicerrados, abra puertas, ventanas y cortinas cortaviento para aumentar la circulación del aire en el interior con fines de refrigeración. En las salas de ordeño, donde las vacas están relativamente más concentradas y sufren más estrés por calor que en los establos, intente utilizar el viento natural tanto como sea posible. Evite que el viento generado por el ventilador de ventilación de la granja lechera contrarreste la dirección del viento natural.
El agua es la fuente de la vida y el nutriente más crucial para las vacas lecheras. Los puntos clave de cuidado son los siguientes:
La ingesta de agua de las vacas lecheras aumenta significativamente en verano. Asegúrese de que el bebedero de acero inoxidable para ganado siempre tenga agua fresca, limpia y fría. La temperatura del agua no debe ser demasiado alta;
El bebedero de acero inoxidable para ganado debe estar a la sombra, ya que a las vacas lecheras no les gusta beber agua expuesta a la luz solar;
La temperatura del agua puede afectar la temperatura rectal y la frecuencia respiratoria de las vacas lecheras. En los días más calurosos, colocar cubitos de hielo en el bebedero puede mejorar el apetito;
Limpie, desinfecte y cambie el agua del bebedero con regularidad para mantenerla fresca y fría, permitiendo que las vacas lecheras beban libremente.
El verano es una temporada de alta incidencia de enfermedades. La vacunación y desparasitación oportunas son esenciales. Además, supervise a diario la ingesta de alimento, la rumia y el estado general de las vacas lecheras, y consulte a un veterinario si observa alguna anomalía.